19 de agosto. Convocan a marcha contra la violencia hacia las mujeres en los cerros de Valparaíso


La acción espera ser el inicio de un camino de trabajo comunitario, actividades y movilización para concientizar a las mujeres sobre sus derechos y mejorar la calidad de sus vidas, libres de violencia.

Valparaíso, de Chile, 4 de agosto de 2015 (EPES).- Con una marcha en contra de la violencia de género, que recorrerá los cerros de Valparaíso, concluirá el proyecto “Mujeres del Cerro Las Cañas, reconstruyendo esperanzas post incendio”, realizado por EPES y el Centro Comunitario Las Cañas. La acción está convocada, este miércoles 19 de agosto, desde las 18:00 horas, en la Cancha de los Patos, El Vergel Alto.

El proyecto surge en la VI Escuela Internacional de Salud de EPES realizada en enero de 2015, en la que participaron dos dirigentas del Centro Comunitario Las Cañas, Oriana Salazar y Camila Jorquera, quienes en el marco de las actividades de la escuela, elaboraron una propuesta de trabajo comunitario dirigida a apoyar la recuperación emocional de mujeres de su comunidad.

Esta idea inicial fue asumida por Fundación EPES, dando así continuidad, este año, al trabajo realizado post incendio y a una necesidad planteada por las mujeres del Cerro Las Cañas. Para dar respuesta a las necesidades detectadas se plantea a la organización una propuesta de asesoría en la acción, de modo de transferir herramientas de educación popular y formación en la perspectiva de género, a través de un proceso de acompañamiento y asesoría a las dirigentas del Centro Comunitario en la convocatoria, planificación, ejecución y evaluación de un taller de capacitación acción, dirigido a 15 mujeres de Las Cañas.

En este contexto, surge el Taller “Porque entre mujeres es más fácil hablar de nosotras”, que se realizó en nueve sesiones, en las que se abordaron temas de autocuidado, roles de género, sexualidad, derechos sexuales y reproductivos, prevención de la violencia, y se diseñó y planificó una acción comunitaria, a realizarse este 5 de agosto.

Oriana Salazar y Camila Jorquera, del Centro Comunitario Las Cañas, impartieron las sesiones del taller, con la monitora de salud de EPES, Mónica Arancibia.

En el taller se discutieron los diferentes tipos de violencia que afectan a las mujeres, como la violencia sexual, institucional y económica.

La violencia institucional la viven las mujeres al asistir a los centros de salud. Ahí tienen que esperar muchas horas para recibir atención médica o la de un familiar cuando acuden para acompañarlo. Se evidencia también el maltrato que sufren por parte de las y los funcionarios, que desconocen las necesidades y realidad psicosocial de las personas usuarias del sistema público de salud.

En términos de salud física se habló sobre la detección precoz de cáncer de mamas y la importancia de los controles ginecológicos para detectar un posible cáncer cervico uterino.

Cabe destacar, que las participantes del taller fueron afectadas por el mega incendio ocurrido en Valparaíso el 2014, que les dejó huellas físicas, psicológicas y materiales que aún no son reparadas por el Estado. En este contexto, uno de los temas más valorados por las participantes fue el de salud y auto-cuidado.

En cada sesión se trabajó en el manejo del estrés por medio de diferentes técnicas de relajación y masajes; y se abordaron los malestares físicos y psicológicos que permanentemente las mujeres sufren, debido a la alta demanda doméstica, familiar y laboral a la que deben responder cada día.

Las mujeres se mostraron muy interesadas y activas para participar del taller, que busca aportar al proceso de reparación y reivindicar el derecho a vivir una vida digna y sin violencia.

En cada sesión se utilizaron diversas metodologías que permitieran la participación y atención permanente de las mujeres. Un aspecto importante fue el facilitar el cuidado de sus hijas e hijos en el mismo centro.

Las mujeres han asumido con gran entusiasmo la preparación y convocatoria a la marcha, a realizarse este miércoles 19 de agosto, que será acompañada de lienzos y una batucada local.

La acción espera ser el inicio de un camino de trabajo comunitario, actividades y movilización para concientizar a las mujeres sobre sus derechos y mejorar la calidad de sus vidas, libres de violencia.