El modelo extractivista y su impacto en los territorios fue abordado en la “Escuela Intercomunal de Participación Popular en Medioambiente y Salud” en Hualpén

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Conceptos tales como “extractivismo depredador”, expresión del capitalismo en los territorios, son los que mejor reflejan la crisis medioambiental en la que hoy viven muchas comunidades de América Latina y el mundo.

Concepción, Chile. 22 de octubre de 2018 (EPES).-En el centro de Fundación EPES en la comuna de Hualpén, región del Biobío, se llevó a cabo la “Escuela Intercomunal de Participación Popular en Medioambiente y Salud”, el sábado 20 y domingo 21 de octubre, instancia que facilitó el diálogo e intercambio de experiencias entre organizaciones en salud, medioambientales-territoriales, estudiantiles y sociales-culturales de las comunas de Concepción, Talcahuano, Hualpén, Quirihue, Los Ángeles, Santiago y Temuco.

En un proceso de cuatro escuelas de participación popular en medioambiente y salud en los últimos años, se ha develado la necesidad de la formación permanente para el fortalecimiento de los dirigentes y dirigentas que se organizan en los territorios, como forma de resistir a proyectos extractivistas y conseguir mejoras en la calidad de vida de las comunidades a las que pertenecen.Dentro de los efectos del extractivismo en las poblaciones, una de las repercusiones más importantes es el deterioro de la salud de quienes viven en los territorios afectados. Frente a esta problemática, en el último tiempo, y a raíz de graves intoxicaciones agudas, se ha podido generar mayor difusión de las afecciones en salud debido a ambientes tóxicos y contaminados. Sin embargo, aún queda mucho por hacer en relación a la problematización necesaria en torno a salud y calidad de vida, como una demanda urgente dentro de las manifestaciones populares que luchan por la defensa del territorio.

Luego del intercambio de experiencias, se dio paso a la exposición y al análisis de los conceptos que mejor grafican la realidad actual. Conceptos tales como “extractivismo depredador”, expresión del capitalismo en los territorios, son los que mejor reflejan la crisis medioambiental en la que hoy viven muchas comunidades de América Latina y el mundo. Este tema fue abordado en profundidad por el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Medioambientales (OLCA). Además se pudo compartir propuestas que buscan la transición hacia otras formas de habitar, donde el cuidado del medio ambiente sea una prioridad.

Como profundización de las herramientas formales y no formales que pueden utilizar las organizaciones que buscan la defensa de los territorios, se conversó en torno a la generación de escenarios de conflicto que puedan posicionar y relevar una problemática determinada, con algunos pasos o etapas que se podrían resumir en al menos cinco.

Como una de las primeras etapas, las comunidades necesitan organizarse en la elaboración de diagnósticos acertados de acuerdo a la información que la misma población puede sistematizar y generar; para dar paso a la segunda etapa, las planificaciones comunitarias. Un tercer elemento es la generación de educación al respecto, que vincule a la comunidad y cree conciencia de la problemática desde la infancia, y que dé paso a la comunicación efectiva, como la cuarta etapa en la disputa del sentido común. En este sentido la comunicación, como la difusión de una agenda de movilización, generará que se logren romper los cercos informativos y que se dé a conocer el sentir de la comunidad afectada.

Una de las últimas etapas y que se vuelve un trabajo permanente en el tiempo son los espacios sociales que con valores de nuevo tipo, generen y den viabilidad al conjunto de iniciativas que transiten hacia un mejor vivir, con relaciones horizontales, democráticas y solidarias, entre seres humanos que habiten esos territorios y para con el medio ambiente.

El segundo día de escuela, la conversación giró en torno al derecho a la salud y a los determinantes psicosociales de la salud, cuestión que se analizó a través de experiencias reales a partir del trabajo de Fundación EPES, la Escuela Crítica de Salud, la Mesa por la Salud de Talcahuano y el Movimiento Salud para Todos/as (MSPT) de Temuco.

La construcción de una agenda común, como última actividad de los dos días de jornada, permite continuar proyectando el trabajo en y para los territorios, además de impulsar, desde diversos frentes, la necesidad de instalar un discurso común en la ciudadanía en torno a la “salud”, comprendiéndola ya no tan sólo como la ausencia de enfermedad, sino también como ambientes libres de contaminación, y donde todos y todas podamos desenvolvernos.

En el encuentro participaron el Observatorio de Conflictos Latinoamericanos (OLCA), Coordinadora Chorera, Mesa de Salud Talcahuano, Escuela Libre, Red Estudiantil de Defensa Territorial UBB, Agrupación de monitoras de Salud, Zenobia Cerda Zapata, TRABMAPU, Movimiento Salud para Todas y Todos de Temuco, ONG Defensa Ambiental, Agrupación Despierta Quirihue, ANAMURI Concepción, Marcha de Mujeres FíoFío, Resumen, Centro de Estudios Sociales de Chiloé (CESCH) y Fundación EPES.

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