Discurso de Camila Jorquera: ¿Cuántas Amelias más deben morir para que las autoridades reaccionen?

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“Porque ante la enfermedad de nuestra salud, el remedio es la lucha y organización”, sostuvo Camila Jorquera, quien exigió Justicia para Amelia y para todas las personas que se les niega el derecho a la salud.

En la inauguración del VI Congreso Nacional de Salud, realizado el 26 y 27 de abril de 2019 en la ciudad de Valparaíso, dio un potente discurso Camila Jorquera, mamá de Amelia, quien con un año y nueve meses fue víctima del sistema de salud chileno perverso y deshumanizado.

En el encuentro, que contó con la participación de más de 200 delegados territoriales de todo el país, se acordó convocar el 4 de julio, a un año de la muerte de Amelia, a una marcha nacional por los derechos de los niños y niñas y por el derecho a la salud.

Discurso de Camila Jorquera, vocera de la Mesa Comunitaria por la Salud Digna,
mamá de Amelia   

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Buenas Tardes a todas y a todos, a los usuarios de la salud, a vecinos de Valparaíso, organizaciones comunitarias, sindicatos de trabajadores, funcionarios, representantes de la instituciones de la salud, autoridades… y a todos/as las/os participantes de todo el país que vienen al 6to congreso.

Es muy difícil estar en este lugar, hablar en nombre de nosotros/as los usuarios y usuarias del sistema de salud público de nuestro país,  para traer aquí parte de la historia de miles de familias que han sido víctimas del sistema deshumanizador e indigno.  Vengo hablar por los excluidos/as, los que no están dentro de los parámetros y metas ministeriales.

Principalmente estoy aquí para contar lo ocurrido con Amelia, mi amada hija de 1 año y 9 meses, que fue víctima de este sistema perverso y deshumanizado, que nos la arrebató.

Amelia, una pequeña sana y feliz, criada en un círculo de protección y amor… Amelia tenía todo para ser una niña plena… sin embargo, el sistema le falló,  todos le fallamos.

En junio pasado tuvo algunas enfermedades propias del invierno, hasta que el día 4 de Julio, se topó con un equipo que no tomó las mejores decisiones, decisiones que le costaron la vida a mi hija, en  un hospital que días después fue declarado en abandono por el propio ministro de salud Emilio Santelises y,  principalmente, Amelia murió por no ser de una clase que pudiese solventar su derecho a una salud digna.

El día de ayer 26 de abril, después de 9 meses, supimos oficialmente que la contraloría confirmó la destitución de la doctora Elisa Rojas Ramírez, encargada de la UCI que decide por la vida de nuestra hija, al no desbloquear una cama de cuidados intensivos que estaba disponible en el mismo recinto hospitalario, cama que tenía reservada para el día siguiente, negando la atención que Amelia necesitaba en ese momento. Le quito la oportunidad de recibir tratamiento y atención especializada Esta doctora fue sancionada con no ejercer en el sistema público por 5 años, pero continúa prestando servicios en las clínicas privadas de la región.  Esto demuestra la falta de legislación que existe sobre la responsabilidad ética de los profesionales de la salud.

Pareciera ser que lo sucedido con Amelia es una falta de criterio o responsabilidad personal   de esta profesional médico. Claro que lo es‼ sin duda lo es‼ Pero también es un síntoma o reflejo de una falta de Responsabilidad Social Profesional.  Responsabilidad Social Profesional que no es necesariamente innata, que se debe enseñar en la formación de profesionales y luego en el ejercicio profesional.

El primer principio de la Responsabilidad Social es cuidar el bien social de la profesión. En este caso el bien social que la médico, y todo un sistema debe cuidar, es la salud de todos y todas, sin exclusión de ningún tipo, sin privilegios, sin escatimar en esfuerzos y con el máximo rigor profesional. Y eso falló con Amelia. Y cuando falla, falla todo un sistema, toda una sociedad se ve perjudicada perdiendo la confianza básica en las instituciones que cimientan una comunidad, una ciudad, un país. De ahí que no tan solo se le falló a Amelia y a quienes la amamos (que somos muchxs) sino que a todo un país.

Al pasar los días se han acercado muchos casos de familias, que han vivido situaciones similares, donde han fallecido esperando atención o donde equipos médicos  han tomado erradas  decisiones que han desencadenado en la muerte de miles de niños y niñas.

Hoy están presentes algunas de esas familias que han sufrido al igual que nosotros la perdida de sus hijos/as, los saludamos y acompañamos en este proceso de duelo y justicia y les comunicamos que a través de Justicia para Amelia, se realizará una unidad de asesorías y acompañamiento a familias que hayan sufrido con sus niños y niñas situaciones de negligencia médica.

Pero no todo tiene que ver con el estado actual del sistema público de salud de nuestro país, también existen otras situaciones que precarizan aun más la calidad de vida de quienes no pertenecemos a la clase privilegiada: El 12 de abril de 2014 fuimos víctimas del megaincendio intencional más grande de la historia de Valparaíso. 16.000 personas damnificadas, 3.300 viviendas destruidas, 15 víctimas fatales​ y más de 500 heridos,  donde no solo el fuego se lleva las viviendas y espacios públicos, sino que también la historia, los recuerdos y  vidas de familias de los 7 cerros afectados.  El 12 de abril de 2014 nuestras familias también fueron afectadas por el fuego, pero aún así no nos pudieron doblegar, nos levantamos, nos vimos las caras y con organización salimos adelante. Cuatro años después, las secuelas de ese mismo incendio volvieron a nuestras vidas… cuatro años después del megaincendio intencional y seguíamos atendiéndonos en containers… lo que era una medida provisoria de cuatro meses se convirtió en el centro de salud donde se atendió Amelia toda su corta vida…

El provisorio CESFAM Las Cañas, no cumple con las condiciones y normas mínimas que el mismo Ministerio de salud exige… hoy en día más de 10 mil usuario nos seguimos atendiendo en un lugar que no cuenta con la cantidad de box ni los profesionales necesarios para una atención digna…el piso del CESFAM las cañas se está hundiendo, los trabajadores están hacinados, los containers deben ser devueltos y el terreno debe ser recuperado por la Escuela Publica David Ben Gurión, que cedió provisoriamente el patio para el funcionamiento del actual CESFAM…

Sabemos que las autoridades, incluso las presentes no se atienden en el sistema publico, no son Fonasa,  no tienen que ir a las 6 de la mañana con frio y lluvia a pelear una hora médica, no viven en carne propia lo que significa atenderse en containers.. ustedes no tienen idea.

Y es por esto que exigimos a las autoridades dar respuesta de manera urgente a la búsqueda de terreno… no puede ser que el único terreno “apto” para la construcción del cesfam (según las propias autoridades del Servicio de Salud Valparaíso San Antonio) esté siendo ocupado por Carabineros de Chile y que estos (de manera antojadiza) decidan que no se moverán del lugar…nos preguntamos, entonces ¿quién manda en este país? ¿Hasta cuándo tendremos que esperar? ¿Cuántas Amelias más deben morir para que las autoridades reaccionen y cumplan con el derecho básico de nuestros niños y niñas a recibir una salud y un trato digno?

A raíz de la muerte de Amelia y luego de 5 cuatro años del incendio… se forma una MESA COMUNITARIA POR LA SALUD DIGNA, donde diversas organizaciones comunitarias, sociales, sindicales, culturales y de salud nos comenzamos a articular en post de la recuperación del derecho de la salud, exigiendo justicia social para Amelia, esa justicia social que tanto le han negado a nuestros pueblos. Nos hemos ido encontrando para transformar de raíz este nefasto sistema de salud que no está a la altura de lo que nuestro pueblo necesita, posicionando las problemáticas y reflexiones desde los territorios, aportando con una visión que siempre es invisibilizada por las autoridades, la voz y opinión de quienes nos atendemos en el sistema público de salud, de quienes vivimos a diario las falencias. Desde hace 10 meses en Valparaíso el tema de la salud lo hemos posicionado en las calles de nuestra ciudad, por quebradas y escaleras escurren los gritos que exigen justicia social para Amelia, y para que nunca nadie más tenga que pasar por esta terrible situación, de ver cómo se les niega el derecho a la salud.*

Entendemos, en este sentido, que la transformación del sistema no pasa solamente por nosotros como usuarios y usuarias, sino que pasa por el empoderamiento del pueblo completo y sus diversos actores sociales. Es por eso que debemos estrechar lazos con los trabajadores del sistema de salud, porque un mal servicio, una mala atención también pasa por las precarias condiciones de trabajo que tienen que soportar los trabajadores y trabajadoras.

Sin embargo, también entendemos que  no todos los trabajadores de la salud, están de nuestro lado, que no son de nuestra misma clase social, que están en la vereda contraria, que están en sus puestos de trabajo solo para engordar sus bolsillos, sin preocuparse de que en este país la salud lamentablemente es un privilegio.

El Estado no es garante de este derecho humano fundamental, es ahí donde nos cuestionamos cuál es el rol social que debiesen tener los funcionarios del sistema de salud, que comprendan que en su puesto puede estar en juego la vida de una persona, de una niña, y que esto no puede estar bajo los intereses del mercado. No se trata solamente de aumentos de sueldos,  sino que ahora lo primordial es la lucha por un nuevo sistema de salud desde el cual las condiciones laborales de ustedes estén integradas, pero ya nunca más solos, pobladores y trabajadores unidos y organizados para transformar este nefasto sistema de salud.

Pero transformar esto sabemos que tomará su tiempo, demos espacio al trabajo de base para fortalecer nuestra lucha desde abajo, debemos movilizar nuestras fuerzas, hacer escuchar nuestro malestar en todos los rincones de nuestro país, debemos impulsar la movilización social, hacer notar nuestro dolor y rabia contenida en las calles,  porque en las calles codo a codo somos muchos más que dos…

La dictadura militar construyo el actual Congreso Nacional, donde hoy estamos este frío y ajeno lugar… este era el terreno del Hospital Enrique Deformes, donado por doña Juana Ross a los ciudadanos de Valparaíso para que se construyera en ese lugar un hospital para la salud materno infantil.. Y que significa esto, un centro de salud que tenga instalaciones y profesionales acorde con las necesidades de la niñez y las madres, profesionales que tengan la sensibilidad y capacidades para trabajar  con esta población… Es por esto que hoy, en este lugar, exigimos que el Estado de Chile devuelva a Valparaíso un Hospital Materno Infantil y hacemos un llamado a una marcha nacional por la infancia y por la recuperación del derecho a la salud, que las organizaciones sociales, sindicatos, trabajadores de la salud, estudiantes y sobre todo la comunidad, se levante este 4 de julio a marchar para exigir nuestras demandas.

 

por todas aquellas personas que nos han dejado producto de este sistema de salud precarizado,

por el fin al lucro en salud

por el fin efectivo y real de las listas de espera

por un hospital materno infantil en Valparaíso

por la recuperación de nuestro derecho a la salud,

y por la memoria viva de nuestras hijas Por Amelia Salazar, Por Florencia Retamales, Por Martina Cuello Poblete, Por Emilia Monroy, por todos los niños y niñas víctimas de este sistema, seguiremos de pie.

Porque ante la enfermedad de nuestra salud, el remedio es la lucha y organización

Salud digna para todxs

Justicia JUSTICIA para Amelia

Muchas gracias.

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