Fundación EPES participó en la Pasantía y Foro Mercosur Social y Solidario, en Brasil


La educadora de Fundación EPES, Lirayén Reyes, miembro además de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI), participó de la Pasantía -Intercambio de Saberes, y en el Foro Mercosur de las Economías Transformadoras, en Brasil. 

Por Lirayén Reyes

La Pasantía-Intercambio de Saberes, que se desarrolló entre los días 27 y 28 de noviembre en Niteroi, Río de Janeiro, buscó contribuir con el debate sobre los modelos de desarrollo en disputa, visibilizar las demandas y prácticas transformadoras de los movimientos populares sociales y políticos de América Latina, e intercambiar conocimientos sobre los modelos de desarrollo basados en las experiencias y luchas de los movimientos sociales. Además de generar procesos de formación, producción de saberes colectivos, intercambios de experiencias culturales a partir de una perspectiva feminista, de justicia social y buen vivir.

La presentación de las delegaciones estuvo marcada por la situación político social de los países, mientras que el interés por la situación de Chile y las actuales movilizaciones sociales marcaron la pauta del diálogo.

Juan Ortega, de Eco Comunicaciones, fue el Coordinador de la delegación chilena, junto a Yoselyn Fernández, de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, ambos pertenecientes a las organizaciones que son parte de la Plataforma Mercosur Social y Solidario.

De las organizaciones invitadas participaron Lirayén Reyes, educadora de Fundación EPES y miembro de ANAMURI; María Elena Soto, del Colectivo Re Sueltas Populares; Francisca Fernández, del Movimiento por el Agua y los Territorios; y Claudio Alvarado Lincopi, parte de la Comunidad Historia Mapuche.

Inicio del intercambio con las delegaciones de Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil.

Inicio del intercambio con las delegaciones de Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil.

Trabajo colectivo para construir carteles que reflejen la situación de las organizaciones sociales en estos momentos. Una de las frases que más sonaba fue ‘Ninguém solta a mão de ninguém’ “Nadie suelta la mano de nadie”.

El segundo día de la Pasantía-Intercambio de Saberes, las y los participantes visitaron la Finca Agroecológica “Santa Bárbara” de Juliana “Jujú” Medeiros, en Magé, Río de Janeiro, Brasil, donde hubo un intercambio de Saberes de la Plataforma Mercosur Social y Solidaria. Talleres de compostaje, plantines, jarabes con hierbas medicinales, preparación de jabón natural, construcción de ladrillos, aprovechamiento de alimentos y cocina con frutas y la construcción de una piscina para cultivo de peces con botellas pet, fueron parte de las actividades. En la jornada, se conversó sobre la importancia de la agroecología y la Soberanía Alimentaria para la autonomía de las comunidades, el ejercicio de derechos de las mujeres y la búsqueda de salud y vidas dignas.

La televisora local de Magé realizó un reportaje a la experiencia de la pasantía. Lirayén Reyes, fue una de las entrevistadas para el registro del canal. Vea el Reportaje AQUÍ

Foro Mercosur de las Economías Transformadoras

El Foro Mercosur de las Economías Transformadoras se desarrolló el viernes 29 de noviembre, en la Lona Cultural Marielle Franco en Maricá, Río de Janeiro, y el sábado 30 de noviembre en el Campus Fundão de la Universidad Federal de Río de Janeiro.

 

Otro mundo es posible y ya está entre nosotros/as

El 29 de noviembre se realizó la exposición de Claudio Alvarado Lincopi, historiador mapuche de la Comunidad Historia Mapuche. Los pueblos han debido resistir durante los últimos siglos una suerte de cultura homogeneizante que busca instalar la idea de “lo nacional”, esta concepción deja fuera la alteridad, la plurinacionalidad, y junto a esto, deja fuera epistemologías y horizontes plurinacionales.

Para el historiador, la autodeterminación política y la autonomía desde los pueblos indígenas releva e instala también la posibilidad de “radicalizar” la democracia para todos los pueblos que habitan Abya Yala, traducido esto en participación política desde los mismos territorios y desde los pueblos. La lógica del Siglo XIX del Estado nación como concepción, es profundamente monocultural, homogeneizante, segregadora, monolingüe, finalmente racista y patriarcal.  La invitación es a construir otra universalidad posible, “contaminada” de todas las alteridades, profundamente plurinacionales.

El segundo foro tuvo como objetivos contribuir con al debate sobre los modelos de desarrollo en disputa y hacer visible las demandas y prácticas transformadoras de los movimientos sociales y políticos populares de la región; y generar procesos de formación, intercambio y producción de saberes colectivos, en base a las experiencias y luchas de los movimientos sociales de la región, desde una perspectiva feminista, de derechos humanos, de justicia social y Buen Vivir.

La jornada se estructuró en mesas simultáneas con ejes principales.

Lirayén Reyes, de Fundación EPES, y Anamuri, Vía Campesina, Chile, estuvo a cargo de moderar la Mesa «Sin feminismo no hay agroecología: Trayectorias de la agroecología feminista en la construcción de la soberanía y seguridad alimentaria y nutricional», del Eje «Agroecologíay Seguridad Alimenticia y Nutricional». La agroecología es considerada en cuanto propuesta de buen vivir que tiene un papel estratégico en la reconfiguración de sistemas alimentarios más justos, sustentables y resilientes; sistemas que son viables y absolutamente necesarios, apoyados en la construcción de nuevas relaciones campo-ciudad.

Expusieron: Míriam Nobre (SOF – Sempreviva Organización Feminista, Brasil) e GT Mulheres da Articulação Nacional de Agroecología (ANA, Brasil). Relatoría: GT Mulheres da AARJ, Brasil.


A modo de introducción, se planteo que el surgimiento de la agricultura es quizás uno de los procesos más revolucionarios de la historia de la humanidad. La agricultura cambió la forma de alimentarnos y de vivir. Y en estos procesos de siembra, cuidado, cosecha y transformación de los alimentos, las mujeres tienen un rol central que se traduce en siglos de conocimientos, trabajo y desarrollo de la agricultura. Este proceso en sus inicios no se realizó con plantas domesticadas ni con animales domesticados, sino más bien, consistió en el cuidado y/o siembra de plantas silvestres y en el encierro parcial de animales mansos pero no domesticados, en una relación que permitía el respeto por los ciclos naturales de los ecosistemas. En este sentido el papel invisibilizado de las mujeres en la historia y en el desarrollo de la agricultura aún es un campo abierto para el debate y la disputa del relato “oficial”, homogeneizante, patriarcal, eurocéntrico.

Hasta la actualidad, hay preguntas que nos movilizan dentro de un contexto de agroindustria y de la alimentación vista como mercancías: ¿Cómo la captura de la agricultura por parte del capital afecta a las mujeres?, y en cuanto la concepción de la soberanía alimentaria ¿Cuál es el potencial liberador de la Soberanía Alimentaria para las mujeres?.

Miriam Nobre abordó la agroecología como la posibilidad real de relacionarse distinto con la naturaleza pero también entre los seres humanos. Un dicho señala “no maltrates a las hormigas, ni a las mujeres”. Cuando hablamos sobre agroecología y lugares que se identifiquen con este principio no sólo estamos señalando que no hay trabajo esclavo en esa finca, sino que también ese es un lugar seguro para las mujeres, y no se ejerce violencia contra las mujeres. Dentro de la agroecología también existe la posibilidad de visibilizar la economía de las mujeres, que está invisibilizada pero que no es invisible, si no que existe. En este sentido cobra urgencia contemplar la contribución económica respecto a la producción de las mujeres. Se enfatiza en la importancia de que las mujeres dialoguen entre sí, y puedan configurar redes, donde la asistencia técnica también esté pensada para apoyar los procesos de autonomía de las mujeres.