EPES realizó conversatorio sobre mujeres y proceso constituyente “Nosotras Decidimos ¡Nos cuidamos y votamos!»


Fundación EPES, como organizadora del encuentro, destacó el rol de una ciudadanía activa para cambiar los mecanismos que han permitido la actual concentración del poder y la falta de representación del pueblo en los órganos del Estado.

Santiago de Chile, 25 de septiembre 2020 (EPES).- Con la participación de monitoras de los grupos de salud, profesoras, integrantes de organizaciones de la comuna de El Bosque y el equipo EPES se llevó a cabo el Conversatorio “Nosotras Decidimos ¡Nos cuidamos y votamos!, el cual tuvo como objetivos compartir información sobre el proceso constituyente, motivar la reflexión en torno a la importancia de crear una nueva Constitución y en particular la trascendencia de hacer los cambios necesarios para revertir la precarizacion de la vida y la falta de garantía de los derechos de las mujeres.

En el conversatorio expusieron Lieta Vivaldi, integrante de la Asociación de Abogadas Feministas (ABOFAM) y Directora del Programa de Género, Derecho y Justicia Social de la Universidad Alberto Hurtado, y Valentina Salazar, abogada de la Universidad Diego Portales y miembro de la Escuela Constituyente y Proyecto ConstiTU+YO. La moderación estuvo a cargo de Angelina Jara, educadora de EPES.

La actividad se inició con un trabajo grupal de las mujeres asistentes que debatieron respecto de la relevancia que tiene la Constitución del país, cómo ésta afecta nuestras vidas, por qué necesitamos una nueva carta fundamental y qué cambios se podrían generar al hacerlo.

En la presentación de las abogadas, se explicaron los mecanismos establecidos en el proceso constituyente para el diseño de una nueva Constitución.


Para leer, descargar y compartir Materiales elaborados por EPES haz CLICK en: Fundación EPES llama a participar del proceso constituyente con material informativo sobre el Plebiscito Nacional del 25  


Las abogadas Lieta Vivaldi y Valentina Salazar expusieron las razones que hacen necesario cambiar la Constitución: falta de legitimidad en el origen, no representa los valores y principios de la sociedad actual, refuerza y pone cerrojo a un sistema patriarcal neoliberal, y establece un presidencialismo exacerbado desequilibrando los demas poderes del estado. Esto último genera una falta de contrapesos políticos, lo que limita la autonomía regional y la capacidad del Congreso de impulsar proyectos de ley que impliquen gasto público, precisaron las juristas.

En términos generales, las críticas a la Constitución de 1980 -según las abogadas- radican en que «establece un Estado unitario, desfavoreciendo la autonomía de las regiones; tampoco reconoce un Estado plurinacional, dejando de lado a los pueblos indígenas, a grupos afrodescendientes y desprotegiendo a la población migrante; mantiene un Congreso bicameral, en circunstancias que con sólo una cámara podría reducirse la tramitación de proyectos de dos años a ocho meses en promedio; y no permite reclamar frente a vulneraciones al derecho educación o salud».

Además, no establece reales mecanismos de participación ciudadana (iniciativa popular de ley, plebiscitos vinculantes o revocación de representantes) e impone una serie de altos quórums para modificar temas importantes para la ciudadanía.

En la presentación también se abordó la necesidad de trabajar por una Constitución feminista, bajo los argumentos que ha habido una invisibilización histórica del género en el Derecho, y una falsa pretensión respecto a la neutralidad del Derecho.

Ante esto, las abogadas plantearon que “se ha utilizado la igualdad formal para ocultar las diferencias culturales, de género, orientación sexual, discapacidad, étnicas o de clase”. Indicaron que la desigualdad de género es un problema estructural, social, político, cultural y económico. Por ello, se requieren «transformaciones profundas para dejar atrás el modelo androcéntrico que está plasmado en la actual Constitución», como la “redistribución del poder (Paridad de género e incluir a pueblos originarios), eliminar barreras de entrada para las mujeres en política, aplicar la justicia con perspectiva de género, y nuevos mecanismos de participación democrática (Ombudsperson)”.

Para las panelistas, un enfoque sustantivo de igualdad de género debiera establecer como derechos constitucionales la igualdad en derechos políticos y el derecho a acceder y ejercer cargos públicos sin discriminación; garantizar el derecho a la salud y específicamente a la salud reproductiva; reconocer y valorar el trabajo doméstico no remunerado; que se acaben las discriminaciones institucionales en salud y previsión; se reconozca y garantice la educación gratuita, laica y no sexista; además de los distintos tipos de familia, entre otros.

Dentro de lo innovador del proceso constituyente en Chile se destacó que es el primer paritario del mundo. La paridad de candidatura implica que las listas deben contener igual número de candidaturas de hombres y mujeres (intercalar). Mientras que en la paridad de resultados, al haber desequilibrio en el resultado la candidatura electa menos votada deberá ceder su cupo a la más votada del sexo opuesto.

Las abogadas Lieta Vivaldi y Valentina Salazar enfatizaron en que para las mujeres este proceso constituyente significa la posibilidad de una participación activa en la elaboración de reconocimiento y garantías de derechos, mayor participación política y aportar a fortalecer la democracia.


Para ver la presentación completa de las abogadas Valentina Salazar y Lieta Vivaldi haz CLICK en: “Mujeres, Constitución y proceso constituyente”.
El trabajo es parte de la Escuela Constituyente y ConstiTU+YO.