#8M Fundación EPES realiza acción por un Sistema Plurinacional y Comunitario de Cuidados que permita socializar los trabajos que sostienen la vida


En el Día Internacional de la Mujer Trabajadoras, EPES emitió una declaración pública que destaca lo insostenible que resulta la actual organización social de los cuidados que intensifica las desigualdades económicas y de género existentes.

Declaración pública #8M

Fundación Educación Popular en Salud – EPES

Fundación EPES, comprometida en visibilizar la violencia contra las mujeres como un problema de salud pública y de derechos humanos, y aportar a su erradicación a través de estrategias participativas de educación, organización, promoción, incidencia política y movilización social, declara este 8 de marzo como demanda prioritaria la creación de un Sistema Plurinacional y Comunitario de Cuidados que reconozca la diversidad de pueblos y comunidades y permita socializar los trabajos que sostienen la vida.

Las mujeres, históricamente, han asumido el trabajo reproductivo y de cuidados que es altamente precarizado subvalorado, no remunerado y que implica una gran sobrecarga física y emocional. Esta forma de opresión y violencia contra las mujeres ha estado por siglos naturalizada en la sociedad y en la cultura patriarcal.

Las mujeres pobres son quienes más carga de cuidados soportan y a quienes más limita sus oportunidades de conseguir sus medios para la subsistencia. Tal situación se ha agudizado en el contexto de pandemia.

En la primera línea de cuidado y prevención en salud han estado las mujeres resistiendo en todos los trabajos que sostienen la vida, sin ningún aporte del Estado chileno.

Las mujeres están realizando significativamente más tareas domésticas y labores de cuidados en la familia debido al impacto de la crisis sanitaria. Esto les impide acceder a empleos remunerados y a educación, lo que limita sus posibilidades de autonomía y precariza sus vidas.

El derecho al cuidado debe incluirse en los principios de la nueva Constitución, porque se debe organizar la economía y la sociedad en torno a la reproducción social de la vida. En pleno siglo XXI, resulta insostenible la actual organización social de los cuidados que intensifica las desigualdades económicas y de género existentes.

Vemos con preocupación los altos niveles de estrés y problemas de salud mental de las mujeres como resultado del aumento de la carga de trabajo. Por ello, exigimos una política de salud mental con enfoque de género, bajo un Sistema Único de Salud, plurinacional, gratuito y de calidad.

Como Fundación, comprometida en promover el respeto de los derechos sexuales y derechos reproductivos de las mujeres, nos sumamos a la demanda por Aborto Libre y Legal, que permita a las mujeres decidir sobre sus cuerpos y liberarse de la maternidad obligatoria impuesta por el Estado.

Frente al recrudecimiento de la violencia machista en el marco de la crisis social y sanitaria,denunciamos la inoperancia institucional que no garantiza el acceso a la justicia y protección de las mujeres que denuncian, así como a enfrentar las desigualdades de género mediante políticas que favorezcan el desarrollo humano, el acceso a recursos, al trabajo en condiciones de igualdad y el fomento de una cultura que potencie la autonomía de las mujeres.

Las mujeres migrantes sufren doblemente actos de violencia y de discriminación. Denunciamos el actuar de un Estado que promueve la criminalización de la migración y la militarización de las fronteras, y exigimos una nueva ley de migración con enfoque de derechos y género que erradique el racismo y la xenofobia institucional. Valoramos y acompañamos las luchas antirracistas y anticoloniales que impulsan mujeres y disidencias.

Chile, 8 de marzo 2021
Día Internacional de la Mujer Trabajadora