La comunidad de Talcahuano trabaja por la defensa y protección de la biodiversidad en Isla Rocuant


Islarocuant17 de octubre de 2012 (EPES).- Con el objetivo de sensibilizar a la comunidad sobre la importancia y necesidad de proteger la zona de playa del Humedal Isla Rocuant, en Talcahuano, región del Biobío, la Red de Acción Ciudadana Ambiental Comunal realizó una serie de acciones y talleres de biodiversidad y reciclaje en escuelas y centros comunitarios.

Con el apoyo del fondo “Movilizándonos por Justicia y Dignidad en Salud” de Fundación EPES, la Agrupación Comunitaria y Ecológica Isla Rocuant, se encuentra desarrollando el proyecto “Conozcamos y protejamos nuestra biodiversidad”.

El impacto de la intervención industrial

Isla Rocuant, es un sector costero de la comuna de Talcahuano. No es una isla propiamente tal. Las primeras décadas del siglo XX era paseo frecuentado por familias acomodadas de Talcahuano y con el paso de los años, posterior a 1950, la playa Rocuant se transformó en un lugar de esparcimiento y recreación popular.

A partir de la década de 1980, con la instalación de industrias pesqueras, Talcahuano rápidamente se transformó en un peligroso foco de contaminación.

Los industriales pesqueros se instalaron con la promesa de generar empleo y mejorar la calidad de vida de los habitantes de estos territorios. Pero por el contrario la contaminación genera daños en la salud de la población y pobreza en las comunidades costeras. La sobreexplotación de los recursos del mar por parte de la flota industrial es destinada en gran parte a la fabricación de aceite y harina de pescado.

Manuel Reyes, coordinador de la Agrupación, afirmó que “la amenaza histórica que ha enfrentado la Isla Rocuant es la contaminación de la industria pesquera”. Ahora, “los basurales han proliferado en varios terrenos de particulares, transformándose en nuevos focos de contaminación”.

“Lo mismo ocurre con el relleno que recibe los residuos de las inmobiliarias. Algunos le llaman progreso, mientras la población recibe los impactos a la salud y al medioambiente”.

“A nuestros nietos le vamos a decir que había un humedal en Talcahuano que iba desde Perales hasta El Trébol, que teníamos la gaviota de Franklin que viajaban de Canadá hasta Talcahuano”, señaló Manuel Reyes.

El proyecto y el trabajo comunitario

La Agrupación Comunitaria y Ecológica Isla Rocuant trabaja hace siete años e impulsó recientemente la formación de la Red de Acción Ciudadana Ambiental, que reúne a junta de vecinos, clubes deportivos, escuelas y organizaciones comunitarias.

Manuel Reyes explicó que “el proyecto apoyado por EPES contempló talleres en las escuelas San Vicente y Santa Clara sobre biodiversidad y reciclaje. También se realizó un taller en el Centro comunitario Santa Clara, donde participaron 35 vecinos”.

Agregó que la organización Codeff dictó los talleres sobre biodiversidad, y estuvimos en terreno en la playa Isla Rocuant, viendo las aves migratorias. Mientras que la Agrupación Manzana Verde dictó los talleres de reciclaje de plástico, donde además se abordó el tema de los residuos orgánicos.

Como parte del proyecto, la Agrupación organiza la elaboración de murales alusivos al tema de la biodiversidad, y trabaja en un documento con propuestas de conservación de Isla Rocuant.

El anhelo de la comunidad es que dicho sector sea calificado como Santuario de La Naturaleza, para lo cual se encuentran recolectando firmas.

Manuel Reyes explicó que una de las propuestas comunitarias es la instalación de miradores en Isla Rocuant para el avistamiento de aves. Además, de un circuito con información para que los niños y jóvenes conozcan de la población de aves del sector, tanto migratorias, como estacionarias.