La lucha por recuperar el Jota y su rol público


El propósito principal de la Coordinadora es demandar una nueva concepción de Hospital Universitario que esté al servicio de las necesidades de la población.

Captura de pantalla 2014-12-22 a la(s) 18.35.11La Coordinadora por la Recuperación del Jota se encuentra en una campaña de recolección de firmas para que el Hospital Clínico de la Universidad de Chile vuelva a la red pública. En la entidad, instituida oficialmente el 14 de septiembre del año 2012, participan organizaciones gremiales y otras de carácter social, todas reunidas con el objetivo de defender el rol público de dicho centro.

Entre sus logros del 2014 se cuenta la aprobación de un proyecto de acuerdo en la Cámara de Diputados que busca devolver al Estado el Hospital de la comuna de Independencia para que esté al servicio de las necesidades de la población. Tanto los parlamentarios, como las organizaciones sigan a la espera de una respuesta del Gobierno al requerimiento aprobado en la Cámara.

La Coordinadora surge a raíz de una movilización de la Asociación de Funcionarios no Académicos del Hospital JJ Aguirre (Afuch Hospital) en Noviembre 2011 debido a las precarias condiciones laborales, nefasta política de autofinanciamiento y gestión financiera en el Hospital. Posteriormente se unen otras organizaciones, de estudiantes, académicos, profesionales y usuarios.

Funcionarios por la recuperación del Jota

Captura de pantalla 2014-12-22 a la(s) 18.35.38El 95,49% de los funcionarios del Hospital Jota Aguirre opina que el recinto asistencial de la comuna de Independencia debe retornar a la red pública y dejar de operar cómo una clínica privada, que lucra con la salud de la población.
Así se desprende de la consulta realizada por la Afuch-Hospital, que se aplicó entre el 14 y el 16 de noviembre, de forma abierta a todos los estamentos del centro asistencial, para recoger la percepción de cada uno los funcionarios, no importando su lugar de trabajo ni su tipo de contrato.
En las semanas previas se realizó una campaña de difusión por medio de afiches y volantes, anunciando el contenido de la Consulta, los días, horarios y lugares de votación y quiénes podrían sufragar.
La inmensa mayoría de los funcionarios que participaron de la Consulta fueron de la opinión que el Hospital de la Universidad de Chile debe tener financiamiento del Estado para cumplir su rol público, opción que obtuvo mayor porcentaje de acuerdo, con 95,49%.
Se constata que es muy negativa la percepción que tienen los funcionarios respecto a las medidas aplicadas por la dirección, ya que 87% piensa que ellas profundizarán aún más la crisis actual del Hospital.
Mayoritariamente los funcionarios quieren ser parte de la Red Pública de Salud: 86,67% declaró estar de acuerdo con esa posibilidad.
En la consulta también se preguntó por algunos aspectos de las condiciones laborales de los funcionarios. Resulta preocupante que el 84,74% tenga temor a perder su trabajo si defiende sus derechos laborales. Esta es una situación muy irregular que da cuenta del estado emocional de los trabajadores.
También, los funcionarios señalaron estar molestos porque se despidan personas por participar en las movilizaciones. En la presente Consulta 80,6% considera injustas dichas medidas antisindicales.

Principios básicos que sustentan la acción de la Coordinadora:

Captura de pantalla 2014-12-22 a la(s) 18.37.34La salud es un derecho
La salud es un derecho de acuerdo a la Declaración Universal de derechos humanos ONU de 1948 suscrita por Chile, a los derechos humanos de segunda generación declarados en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) de 1966 y a la Constitución Política de la República de Chile en el Articulo 19 Nr. 9º .

Por lo tanto la Salud no es una mercancía a transar en el mercado, por la cual los usuarios tengan que pagar. No es aceptable que la calidad de las prestaciones de Salud dependa del poder adquisitivo de las personas. El Estado tiene el DEBER de otorgar prestaciones de salud tendientes a prevenir la enfermedad y otorgar condiciones saludables de vida a las personas, a diagnosticar adecuadamente la presencia de enfermedad y curarlas utilizando la mejor tecnología disponible.

La Universidad de Chile es una institución pública perteneciente al Estado
Al ser una institución estatal, debe estar financiada en su totalidad por el Estado.

El hospital José Joaquín Aguirre es el hospital clínico de la Universidad de Chile
El hospital JJ Aguirre debe compatibilizar su labor de centro de excelencia, formador de pre y posgrado con su labor asistencial como parte de la red pública. Además debe ser un hospital de alta complejidad participando activamente en la formación de especialistas. Al ser un hospital estatal debe estar inserto en la red pública de salud, como lo fue hasta 1994, y como tal debe ser financiado por el Estado. Al ser un hospital clínico, muchos de sus profesionales serán académicos que tienen a la investigación básico-clínica y clínica como parte importante de su quehacer.

Al ser un hospital público deberá hacerse cargo de la atención a la población de la zona norte, y la vez contar con el equipamiento y financiamiento adecuado, para seguir siendo un hospital de alta complejidad a nivel nacional.
En cuanto al Gobierno del Hospital, creemos que debe existir director nombrado por un directorio en el que participen miembros de la Facultad de Medicina, de la Universidad de Chile, de los Ministerios de Salud y Educación, de los gremios, de los usuarios etc. Este tema debería ser abordado por la comisión interministerial que contempla el proyecto de acuerdo que fue aprobado por la cámara, en conjunto con las autoridades y representantes universitarios.

Propuestas del Cabildo

Puntos centrales de la síntesis de las propuestas del Cabildo de la Salud efectuado el 26 de abril 2014 en la Facultad de Medicina Universidad de Chile al que asistieron alrededor de 200 delegados de diversas organizaciones de la zona Norte.

1) Cambio de la Constitución
El primer paso para el fortalecimiento de la salud pública es cambiar la Carta Magna, estableciendo el rol garante del Estado, en la protección de una salud como derecho universal. Es responsabilidad del Estado entregar un financiamiento integral y solidario, sin traspasar recursos públicos a privados con fines de lucro. Esta demanda ha sido refrendada por la Red Nacional de Consejos de Salud en cada uno de sus Encuentros Nacionales desde su nacimiento el año 2009 en adelante, por la Mesa Social de Salud y Central Unitaria de Trabajadores, entre otros.

2) La conformación de un Sistema Nacional Integrado de Salud Pública
Es obligación del Estado, y debe permitir otorgar cuidados de salud equitativos, integrales y suficientes para el logro de una sociedad sana, solidaria y productiva. El Cabildo de la Zona Norte rechaza categóricamente la lógica de negocios que se ha asentado en la Red Pública, en especial, en los Hospitales Públicos (de Autogestión en Red), la fragmentación de los servicios, la falta de resolutividad de la APS y la privatización encubierta que esconde la deuda hospitalaria del Jota, y de Hospitales Públicos en general, generada por la subvaloración de prestaciones y atraso de pago por FONASA/ISAPRE. Ante la indignante espera por atenciones de especialidad en el Sector Norte y el resto del país, no existe racionalidad ética ni sanitaria que mantenga al Jota desconectado de las necesidades apremiantes en salud del país, privilegiando la rentabilidad y el autofinanciamiento. Existe disposición clara de los/as participantes del Cabildo a una movilización creciente por el retorno del Jota a la Red Pública.

3) Financiamiento
Aumentar el Aporte Fiscal en Salud actual (1,7%), para alcanzar el histórico aporte del Estado hasta 1973 de un 3,5% del Producto Interno Bruto (PIB). Esto nos acercaría al 6% de Gasto Público del PIB recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La duplicación del monto Per Cápita de la Atención Primaria de Salud permitiría contratar a especialistas básicos, Médicos familiares, Pediatras, Internistas, Psiquiatras, Ginecólogos/as en APS, para atacar el problema de resolutividad y largas listas de espera para especialidades. Además, solventaría el gasto en medicamentos que no es suficiente para cubrir las necesidades asistenciales. Estas son demandas refrendadas por la Red Nacional de Consejos de Salud en sus Encuentros Nacionales desde su nacimiento el año 2009 en adelante.
El gasto de inversión en salud del área del SSMN debe considerar una extensión de la red de SAPU de alta complejidad, la incorporación del hospital clínico de la Universidad de Chile (Jota) como actor relevante de la red pública de la zona norte y evaluar, a mediano plazo, un eventual nuevo centro hospitalario para las comunas más distantes.

4) Actuar a Tiempo y Vivir Bien
En lo preventivo y no sólo en lo curativo-asistencial, anticipando riesgos y daños evitables. La auto-organización, educación y movilización comunitaria permiten preservar una calidad de vida y participación social y multicultural en salud, actuando sobre los determinantes sociales, económicos y culturales, para el buen vivir de la sociedad. Asimismo, la prevención y promoción de la salud son la base de estrategias de equidad, con pertinencia de género y multicultural que contrarresten la denominada ‘Ley Inversa en Salud’, donde una injusta pero clásica distribución otorga Más de Cuidados en Salud donde menos se necesitan y Menos Cuidados donde más necesidades existen.

En esto es fundamental diseñar “Hospitales de Nuevo Tipo”, coordinados con la APS, que ya no sean sólo para atender pacientes críticos, que tengan un enfoque de salud poblacional, en los territorios. La recuperación del jota a la red pública de la zona norte, es una oportunidad histórica de implementar este nuevo enfoque, como modelo al resto del país.

5) Soberanía Popular y Control Social
El Cabildo reconoce un déficit de inserción de los Consejos de Desarrollo Local en Salud en sus territorios, no obstante, considera clave su fortalecimiento, control social e inclusión de nuevos líderes y liderezas provenientes del mundo estudiantil, de los centros de alumnos, centros culturales, y otras organizaciones activas comunitariamente. Asimismo, la relación trabajadores/as – usuarios/as que se dificulta por la burocratización institucional de los consejos de salud, debe ser abordada desde la perspectiva de la conformación de un frente amplio de organizaciones comunitarias, de trabajadores/as y estudiantes, recogiendo desde experiencias históricas como el Consejo de Salud de la Vª Zona (hasta 1973), el sentido de la lucha por la “recuperación de la salud como derecho”.

La tarea orgánica de dicho frente es mantener activo un espacio de cabildos de la salud periódicos (3-6 meses) y encabezar las demandas en salud del Sector Norte de la capital.

6) Recuperación del Jota como hospital autónomo al servicio de la red pública y la formación de especialistas
La atención del Jota, en forma gratuita y con altos estándares de calidad, está en la memoria histórica de los vecinos y vecinas de las diferentes comunas de la Zona Norte Santiago. Frente a la actual crisis hospitalaria que vivimos, es una alternativa urgente y prioritaria que el MINSAL de derive preferencialmente la demanda no resuelta de especialidad del SNSS a dicho establecimiento, el cual no obstante mantener su autonomía universitaria, es parte del patrimonio del Estado de Chile y de todos los chilenos y chilenas.
El hospital debe ser fortalecido en su función docente y permitir aumentar la formación de profesionales y especialistas, incorporando una nueva visión de atención que dialogue con lo comunitario.
7) Movilización Social Ahora
En el cabildo se ha manifestado la soberanía popular y se ha acordado asumir un rol activo en la recuperación del derecho a la salud. Para ello se llama a realizar movilizaciones en forma sistemática frente a la crisis hospitalaria de la zona norte, en forma mancomunada, incorporando la protesta pacífica y el carnaval urbano, como formas de lucha y expresión ciudadana.