EPES adhiere a campaña de la sociedad chilena contra el Acuerdo Transpacífico (TPP), por la defensa de la soberanía y los derechos humanos


EPES adhiere a la carta firmada por las organizaciones de la Región Metropolitana, que interpela a los Parlamentarios a pronunciarse respecto de su voto sobre el Acuerdo de Asociación Transpacífico, más conocido como TPP; y a la jornada de movilización internacional fijada para el 18 de abril. 

Santiago de Chile, 14 de abril de 2016 (EPES).- El Acuerdo de Asociación Transpacífico, más conocido como TPP, es un tratado multilateral de libre comercio entre diversos países, liderado por Estados Unidos, que posee un carácter legal supranacional, por lo que los Estados firmantes estarán obligados a adecuar sus leyes para no contradecir este acuerdo, imponiendo las disposiciones que negociaron las Corporaciones con los Estados, a espaldas de los pueblos involucrados.

El TPP, de ratificarse por Chile, incidirá fuertemente en aspectos como: soberanía, protección de las semillas nativas, derechos digitales, derecho internacional, derechos humanos, justicia y una serie de aspectos de la vida diaria y también aspectos de carácter nacional.

Por ello, además de adherir como organización a la carta de interpelación que se enviará a los parlamentarios, EPES se suma a la jornada de movilización de las organizaciones de la sociedad civil que rechazan la ratificación del TPP en Chile, en conjunto con países como México, Perú y Canadá. AQUÍ la información de las convocatorias.

En Santiago, la organizaciones sociales contra el TPP se reunirán el lunes 18 de abril, a las 18 horas, en Paseo Bulnes con Alameda.

Adhiera con su organización. Por favor, completar el siguiente formulario AQUÍ

 Carta interpelación sobre el TPP a parlamentarios de la Región Metropolitana

(No cuenta con el listado actualizado de organizaciones firmantes)

De: Organizaciones sociales y ambientales de la Región Metropolitana

A: Senadores de la Región Metropolitana, señores Andrés Allamand, Guido Girardi, Carlos Montes y Manuel José Ossandón

A: Diputados de la Región Metropolitana, señores Osvaldo Andrade, Claudio Arriagada, Pepe Auth, Jaime Bellolio, Pedro Browne, Karol Cariola, Juan Antonio Coloma, Ramón Farías, Daniel Farkas, Maya Fernández, Cristina Girardi, Gustavo Hasbún, Giorgio Jackson, Tucapel Jiménez, José Antonio Kast, Felipe Kast, Patricio Melero, Nicolás Monckeberg, Claudia Nogueira, Denise Pascal, Leopoldo Pérez, Joaquín Lavin, Daniel Melo, Cristian Monckeberg, Jaime Pilowsky, Karla Rubilar, Marcela Sabat, Gabriel Silber, Leonardo Soto, Ernesto Silva, Guillermo Teillier, Camila Vallejo.

Nos dirigimos a usted para exigir su voto en contra de la ratificación del Tratado Transpacífico (TPP por su sigla en inglés), y para solicitarle nos comunique cuanto antes su decisión. El 18 de abril Ud. y todos los parlamentarios de la región serán interpelados en el curso de una movilización nacional contra el TPP, que en Santiago se iniciará a las 18 horas en la Plaza de la Ciudadanía. Sabemos que su voto será decisivo, y por eso está usted en la mira ciudadana.

Nosotros desciframos TPP como “Todos Podemos Pararlo”, y tenemos presente que lo elegimos a usted para representarnos. Somos sus electores de la Región Metropolitana, y tenemos sobradas razones para rechazar este acuerdo porque a pesar del secretismo con que se ha gestado este tratado, y la nula transparencia tras su firma, hemos logrado informarnos.

Esperamos que usted asuma que este tratado desconoció el rol del parlamento, ya que el poder ejecutivo, a través de la cancillería, actuó como un súper poder, dejando de lado al poder legislativo y judicial.

El resultado final de la negociación corroe la base de nuestra democracia y de todos los poderes del Estado. Usted en el Congreso no podrá cambiarle ni una coma al tratado, sólo puede votar sí o no. Este tratado vulnera la soberanía nacional, al establecer una suerte de gobierno corporativo transnacional que supervigilará nuestras leyes y políticas públicas.

El gobierno omite los verdaderos alcances del TPP asegurando que“no cambiará nada” respecto de normativas vigentes por el tratado con Estados Unidos. Eso no es así, como detallamos a continuación.

Los cambios en el ámbito de la alimentación

El tratado impactará el acceso a las semillas y alimentos sanos, generando alzas en sus precios y escasez. Recordamos a Ud. que a comienzos del gobierno de Michelle Bachelet, como resultado de la movilización social en contra de la privatización de la semilla, la Presidenta retiró del Senado la “Ley Monsanto” (Proyecto de Ley de Obtentores Vegetales). Esa ley era indispensable para la implementación legal del Convenio UPOV 91 de protección intelectual de la semilla y por eso Chile sigue sin ratificarlo.

Pero el TPP exige la ratificación del convenio UPOV 91, forzando la aprobación “por secretaría” de este cuestionado proyecto de ley, La exigencia no es extraña, ya que entre los redactores originales del TPP está Monsanto — la transnacional productora de híbridos, transgénicos y plaguicidas – junto a la industria farmacéutica, las corporaciones informáticas, las mineras y otras que pretenden obtener por esta vía lo que no logran por el congreso ni en tribunales.

La privatización de la semilla pone en riesgo la agricultura familiar campesina y la biodiversidad. Criminaliza las costumbres de los pueblos originarios sobre el libre intercambio, reproducción y conservación de las semillas, en favor de las grandes empresas transnacionales de la biotecnología. Así se generan condiciones para aumentar la migración rural y asegurar la expansión de los cultivos transgénicos y las plantaciones forestales, con su paquete tecnológico de agrotóxicos, afectando gravemente la salud de las personas, y contaminando los alimentos y el agua, así como los ecosistemas.

Los cambios en salud

Los enfermos de cáncer y personas viviendo con VIH tendrán aun más dificultades para contar con remedios, y la viabilidad de las farmacias populares estará en riesgo. El gobierno chileno oculta al Parlamento y al país que, por medio de trucos administrativos, el tratado expande de 5 a 8 años la duración de las patentes de los medicamentos biológicos, usados para las enfermedades catastróficas.

El impacto es muy grave dado que el 26% del presupuesto total de salud se destina a la compra de estos medicamentos. El TPP permitirá además “segundos usos” para revalidar patentes, lo cual hasta ahora no estaba permitido. La directora de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chang ha declarado que el TPP cierra las puertas a los medicamentos accesibles para la población.

Los cambios en el uso de internet

Asimismo el TPP acarrea la privatización del conocimiento y la entretención, ya que criminaliza y considera delito la descarga libre de información de internet o el colgarse de señales satelitales. El tratado obliga a los proveedores a identificar en tribunales a quienes eludan las llamadas “medidas tecnológicas de protección”, que son los obstáculos digitales impuestos por las empresas. Esto obstaculiza además el acceso a información de investigadores independientes o de innovadores respecto de productos de las transnacionales, ya que siempre estos tienen protección intelectual aunque sean de interés público o usados por personas no videntes.

Candado para la democracia

Este tratado sería un candado y un dique de contención para las luchas sociales orientadas a generar cambios de fondo y una nueva constitución democrática que permita recuperar los derechos arrebatados. En la Región metropolitana que Ud. representa, la calidad de vida de sus habitantes está impactada negativamente, entre otros por el proyecto Alto Maipo y por la producción industrial de carne en Melipilla. Ello será más grave por el reciente proyecto de expansión de la planta de Monsanto en Paine. Este tipo de actividades extractivas dañan la agricultura y restringen o contaminan gravemente el agua para el consumo humano.

Con el TPP, una constitución que respete los bienes comunes como el agua y la semilla, así como los derechos de la naturaleza y de los pueblos originarios, podrá ser objetada través del establecimiento de paneles arbitrales internacionales para la solución de controversias, un mecanismo a través del cual se imponen sanciones al país cuando los inversores estimen que no estén garantizadas sus “expectativas razonables de ganancia”. Esos paneles no cumplen ninguna de las normas del debido proceso. De igual manera, si logramos leyes y políticas públicas como el derecho a saber qué comemos, a contar con semillas libres de patentes, plaguicidas y transgénicos, Monsanto y las empresas transnacionales de la agroindustria podrán demandar al Estado en ese sistema arbitral manejado por las corporaciones.

Finalmente, este tratado debió ser consultado de manera previa, libre e informada a los pueblos indígenas del país, tal como lo establece el convenio 169 de la OIT, ratificado por Chile el año 2008. Este convenio establece que cualquier proyecto o tratado que prevea medidas administrativas o legislativas susceptibles de afectar a los pueblos indígenas directamente, debe contar con un proceso previo de consulta.

Hay muchas otras razones, pero esto es suficiente para exigir a usted su voto en contra de la ratificación de este nefasto tratado internacional. Trece parlamentarios, entre ellos dos de la región metropolitana, han anunciado ya su voto en contra. Esperamos conocer su decisión de voto en forma transparente en los próximos 20 días, contados a partir de la recepción de esta carta. La falta de respuesta será considerada como una decisión de voto a favor del tratado, lo que daremos a conocer también públicamente.

Reciban un cordial saludo de

Campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile

Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA)

Red de Semillas Libres

Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile

Fundación EPES (Educación Popular en Salud)

Firma de las organizaciones

(Circular la carta pidiendo firmas a organizaciones de la Región Metropolitana)