EPES solidariza con el pueblo de Chiloé y apoya sus legítimas demandas


El tardío proceso de industrialización en el archipiélago de Chiloé está marcado por la proletarización de su población, la disminución de la autonomía económica local, el debilitamiento de su seguridad alimentaria y un gran impacto sobre su identidad cultural.

Fundación EPES (Educación Popular en Salud) manifiesta públicamente su solidaridad con el pueblo del archipiélago de Chiloé y apoya sus legítimas demandas frente a la crisis sanitaria, ambiental y social generada por los impactos de la industria transnacional de cultivo de salmones, en el sur de Chile.
Desde febrero pasado una floración masiva de microalgas nocivas en el mar interior de Chiloé causó la muerte de una cifra aproximada a las 85 mil toneladas de salmones de cultivo. Al menos 19 centros de cultivo pertenecientes a las empresas: AquaChile, Blumar, Camanchaca, Salmones Austral, Marine Harvest, Australis Mar, Salmones Humboldt y Marine Farm fueron afectados.

Además, hubo un serie de denuncias de emanaciones de ácido sulfhídrico H2S, (gas que puede ser letal en altas concentraciones) desde salmones en descomposición en bodegas de lanchas en distintos puertos en el seno de Reloncaví y el mar interior de Chiloé.

Como una última medida de emergencia sanitaria y como si el océano fuese un vertedero, una cantidad indeterminada, superior a las 500 toneladas de salmones muertos, fue arrojada al océano.
Pescadores artesanales y vecinos de la región de Los Lagos han denunciado una relación entre el masivo vertimiento de cultivos de salmones muertos al mar y la floración de algas, señalando que los desechos animales de la pesca vertidos al océano, podrían aumentar la cantidad de la microalga asociada a la marea roja, responsabilizando directamente a la industria salmonera.

Desde este lunes 2 de mayo los pescadores artesanales, de la región de Los Lagos, iniciaron movilizaciones no sólo en contra de los problemas que ha generado la marea roja, sino también por las medidas anunciadas por el gobierno para palear la emergencia.

Indignación existe en Chiloé por los 100 mil pesos de bono para enfrentar la crisis de contaminación marina y muerte masiva de mariscos, actividad que sustenta gran parte de la economía local. Esta cantidad de dinero contrasta enormemente con los 450 millones de dólares que la Presidenta Michelle Bachelet entregó como aval a los empresarios salmoneros para enfrentar la crisis del virus ISA.
Efectivamente, a fines de 2010, el primer gobierno de Bachelet puso como aval al Estado, con el respaldo de CORFO para que las empresas salmoneras se endeudaran en la banca privada por hasta una cantidad total de US$ 450 Millones.

Lo que no señaló el gobierno y los empresarios es que esos recursos públicos fueron adicionales a los 600 millones de dólares comprometidos por la Presidenta Michelle Bachelet en su discurso del 21 de mayo de 2008, más de 34 millones de dólares (20 mil millones de pesos chilenos) entregados ese año, mediante apoyo directo e indirecto proveniente de diversos programas y agencias estatales, consigna el portal Ecoceanos.cl.

En medio de la creciente movilización de las comunidades de Chiloé, se suspendieron todas las atenciones médicas y cirugías en los hospitales de Chiloé. El Ministerio de Salud anunció que se dará prioridad sólo a las atenciones de urgencia en los distintos centros de salud de la Isla.

Cabe consignar que el monocultivo industrial intensivo de salmónidos -peces carnívoros introducidos desde el hemisferio norte- se destina en 98 por ciento a la exportación. Se inició en 1979 al alero de las políticas neoliberales impuestas por la dictadura militar.

El tardío proceso de industrialización en el archipiélago de Chiloé está marcado por la proletarización de su población, la disminución de la autonomía económica local, el debilitamiento de su seguridad alimentaria y un gran impacto sobre su identidad cultural.

En menos de tres décadas, una sociedad de pequeños campesinos dedicados a la agricultura de subsistencia, a la pesca, ganadería o actividades artesanales, fue transformada en obreros asalariados.

Fuente de información: www.ecoceanos.cl

Equipo EPES
Santiago y Concepción Chile
6 de mayo, 2016